El día 24 de Junio a las 10 de la mañana tenía que presentarme en el
Hospital Nueva fe de Valencia. Este día debian nacer mis niños, mellizos
de 36+6, mediante un parto inducido. El ingreso se hace a primera hora
de la mañana y empieza un largo, muy largo día.
Tras horas de
contracciones y sufrimientos por dos epidurales fallidas, finalmente
nace mi primer bebé con ventosa, forceps y demás instrumentos, a las
23:45 de la noche. 20 Minutos después, al día siguiente (00:05), nace mi
segundo bebé. Todo debería haber terminado ahí, puesto que pesaron
2,700 y 2, 500 kg, pero la suerte no estuvo de nuestra parte desde la
semana 8.
Tras el esfuerzo y la complicación del parto mi primer
bebé tuvo que ser llevado a reanimación y no lo conocí hasta dos horas
después, en cambio, al segundo bebé me lo enseñaron nada más nacer y se
lo llevaron a cuidados intermedios, lugar que abandonó 28 días después.
Después de tres días de dar a luz pude abrazarlo. Tenía una cardiopatía
congenita de gravedad.
El Canal Av Completo es una cardiopatía
en la que el corazón sólo posee una de sus válvulas y falta toda la
encrucijada que separa atrios y ventriculos. La única vía de salida para
llevar una vida más o menos normal, es una operación reconstructiva a
corto plazo y, años después, otra de reparación.
Toda esta
información sobre este tipo de cardiopatía es a nivel coloquial, son las
explicaciones que los cardiologos proporcionan a los padres de los
pacientes. cada caso es especial y realmente no se llega a saber cuán
grave es hasta que puedan ver el corazón fuera de su cuerpo.
Cuando,
en la semana 20, te dicen que tu hijo tiene un problema de corazón, el
mundo se te cae encima, no sabes exactamente qué ha pasado, cuál es el
problema exactamente, que pasará durante el embarazo y después del
parto, en realidad, no te lo acabas de creer. Has llevado un embarazo de
lo más sano, nada de tabaco, alcohol, medicamentos...
De repente,
piensas qué has hecho mal, cómo podrías haberlo evitado, que puedes
hacer para arreglarlo... La madre no tiene la culpa de NADA, si no ha
tomado medicamentos desaconsejados durante el embarazo, la formación del
corazón hubiese seguido el mismo camino.
A partir de ese momento, el
embarazo ya no es el mismo, la tristeza y preocupación te invaden. Lo
que debía ser una inmensa alegría se torna en tristeza. es lo primero
que piensas al despertarte y lo último a lo que le das vueltas antes de
quedarte dormida. Una pesadilla.
Lo único que te queda claro es que acabas de aterrizar en la realidad.
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