El 14 de Febrero es un día señalado, todo el mundo conoce esa fecha por
ser el Día de los Enamorados, para ser sincera, el 14 de Febrero del
2011 también era un simple día de los enamorados para mí.
Cuando
en tu familia nace un bebé con problemas de corazón, esta fecha cobra
más sentido y te recuerdan que también es el Día Internacional de las
Cardiopatías Congénitas, algo que no sabes hasta que te toca. Sigo
siendo sincera y reconozco que nunca pensé que nacían niños con
problemas de corazón, simplemente las asociaba a personas adultas. Más
que nada, es que no pensaba que esas cosas pasasen, no que no existiesen
y tampoco había conocido a ninguno... hasta hace unos meses.
A
raíz de que me diagnosticasen este problema en el embarazo a uno de los
fetos que llevaba, he iniciado una búsqueda de información y he tratado
de ponerme en contacto con otros padres que se encontrasen en mi misma
situación. Los encontré.
El 20 de Octubre del 2011 conocí a
Cibeles, gracias a ella llegue a Natalia, la creadora de un grupo de
Faceboock llamado Padres de Hijos Cardiópatas. Justo lo que estaba
necesitando para ayudarme en este duro camino.
Nunca he llegado a
conocer físicamente a Cristian, el niño que dió vida a un Grupo de
padres coraje que luchan cada día por sus hijos. Para que lleguen a ser
adultos pasan por muchos sufrimientos, muchas horas de hospitales,
muchos nervios en cada revisión, por agonías esperando a que el cirujano
les dé noticias de cómo ha ido la intervención, que en muchos casos son
varias, por llantos desconsolados de tristeza y nerviosos en otros
casos de alegría...
No siempre sale tan bien como debería. El
destino de Cristian era hacer feliz a unos padres dichosos por su
llegada y darnos una lección a todos... hay que vivir la vida, venga
como venga, y con la ilusión con la que pone un niño a cada momento.
A veces no es necesario abrazar a una persona para tenerla juntito a tu corazón.
Cristian ya forma parte de mi vida desde hace meses y su recuerdo estará conmigo y con todos las padres que él ha reunido.
El
14 de febrero, Cristian lo pasó con Natalia y Jose, sus padres, debería
haber estado en su casa, pero lo pasó en la UCI. Lo habían operado,
otra vez, para arreglar su corazoncito. Deberían haberlo intervenido
unas semanas antes pero el destino quiso que el 14 de Febrero aún
estuviese con sus padres. Así quiso el destino que en un día tan
señalado, un niño cardiópata de 2 años y sus padres primerizos, se
demostrasen cuánto se querían, se despidiesen y recordase al mundo que
el 14 de Febrero es el día de los Grandes y luchadores Corazones.
Cristian ha cumplido su destino y ahora le corresponde Descansar En Paz.
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