Cuando volvimos a casa después del 15 de Noviembre pensábamos que todo iba a cambiar radicalmente y de un día para otro. Hace dos semanas empezaba a perder toda esperanza de que mi pequeño sol tuviese el más mínimo interés en la comida. Nuestra lucha para que cogiese peso la estabamos perdiendo su padre y yo. En estas Navidades, a Papá Noel solo habíamos pedido que esto cambiase y le trajese ganas de comer...
Papá Noel nos trajo su regalo. El milagro se hizo realidad y hace una semana que nuestro CardioBebé come con ganas, eso sí, de lo que le gusta, ya que hemos llegado a la conclusión de que la leche sola no es santo de su devoción.
Ahora se vé todo realmente de otro color; qué gusto la hora de la comida, los momentos previos en los que empieza a llorar porque tiene hambre, cómo te mira mientras chupa el biberón o saborea alguna papilla de verduras o fruta. Que alegría cambiar sus pañales!!!
Este 2011 lo empezamos con muy malas noticias pero lo estamos terminando de la mejor forma posible. Ha sido muy duro, con alegrías y tristezas, parecía que nos estaban dando una de cal y otra de arena, pero no puedo terminar mejor el año. No me arrepiento de nada. No anhelo nada. Este año me he convertido en madre... y por partida doble, y hasta ahora es lo mejor que me ha pasado, solo espero que la vida nos dé salud para poder ver crecer a mis hijos y algún día conocer a mis nietos; que siga siempre al lado del mejor hombre y padre del mundo; que me mantenga las amistades y el buen humor para poder disfrutar de cada minuto con todos los mios; y que si algo tiene que cambiar... que sea para mejor.
Os deseo a todos un fin y entrada de año placentero y lleno de Felicidad!!
Salud para el 2012!!
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